17/02/2007

Nos estamos mudando

Todo buen científico sabe que durante su carrera tendrá que mudarse al menos 1000 veces de ciudad. :)

Debido a problemas técnicos, nos mudamos de página. Voy a mantener las dos por un tiempo, pero por favor, visitarme ahora en: 

 

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Pulsar este link y cambiarme en vuestros favoritos o lectores de rss.

 

Muchas gracias a todos, y perdonar las molestias.

 

Sábado, 17 de Febrero de 2007 09:17 Autor: profesorbacterio. No hay comentarios. Comentar.

16/02/2007

La lucha por el conocimiento. Buscando al asesino (PARTE CUARTA)

Siento mucho el retraso, pero he tenido algunos problemas técnicos con la página. Voy a mudar el blog a otra página, así que permanecer atentos. La nueva dirección será:

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Aquí os dejo la cuarta parte de nuestra historia.


Un día cualquiera entre 1998 y 2003.

El viejo Johan Hultin tras recibir la magnifica noticia de la presencia del virus en la muestra, decidió ir de nuevo a visitar a su colega Jeffery Taubenberger, para ver como marchaba el trabajo.

Jeffery le explico que si bien en la muestra del cementerio no había ningún gen completo del virus, eso hoy en día no era necesario para conocer la secuencia completa. Habían encontrados numeroso fragmentos, y todos ellos alineados, habían dado por fin con la secuencia completa del virus. Le explico de manera muy esquemática, que era como haber encontrado las hojas de un libro desordenadas y sueltas. Había llevado un poco de trabajo encontrar el orden, pero al final lo tenían completo.

Del estudio de esa secuencia habían obtenido datos muy valiosos. Sabemos que es un virus de origen aviar, o lo que es lo mismo, procedente de las aves. Lo curioso, en comparación a los virus de la pandemia del 1957 y 1968 (otros casos parecidos, pero no tan importantes) es que mientras que en esos virus se produjo un intercambio de genes con la gripe común humana, en el caso del virus de la gripe española es un virus aviar, sin mezclas con virus humanos. Lo que no sabemos, y nos tiene algo desconcertados es el ave del que procede. Lo hemos comparado con algunas, pero nada, no podemos identificar el ave.

También hemos encontrado que este virus tiene unas 25 mutaciones, que en cierta forma son las responsables de que sea infectivo para el ser humano y tan agresivo. Eso nos ha llevado a estudiar algunos de los virus de origen aviar que tenemos ahora mismo, y nos hemos llevado algunas sorpresas. Lleva unos años circulando por Asia un virus en las aves, el H5N1, que ya ha matado a dos personas en Hong Kong. Ese H5N1 ya presenta algunas de las mutaciones como las del virus de la gripe española, pero no todas. Así que nos hemos puesto en alerta. La aparición o no de las mutaciones, nos va poder ayudar a ver la evolución del virus. Tener la secuencia de “el asesino” ha sido de un valor científico incalculable.

- Pero eso no es todo Johan. Aun tenemos algo más por hacer. Dijo Jeffery.
- Cuéntame….
- Hemos pensado en resucitarlo…
- ¡Como! ¿Estáis locos?

Como bien sabes Johan, un virus es algo más que sus genes. Tenemos que ver como funcionan sus proteínas, su envoltura, todo. Tenemos que ver si la secuencia que tenemos es realmente valida, y para eso no nos queda otra elección que intentar producir el virus de nuevo. Con las técnicas actuales es posible. No es técnicamente difícil. Por supuesto he hablado con mis superiores, y nos trasladaremos a un laboratorio de alta seguridad. Pero debemos de hacerlo.

El viejo Johan no se lo podía creer. RESUCITAR a “el asesino”. En realidad había sido su sueño de joven, pero ahora, con 75 años de edad su punto de vista era un poco más sereno. Rápidamente le vinieron a la cabeza multitud de aspectos éticos, por no hablar de los problemas burocráticos. Las comisiones de seguridad no les dejarían vivir, los grupos de trabajo sobre armas biológicas pondrían el grito en el cielo. Por supuesto, si el virus se escapara sería extremadamente peligroso…… pero ¿y la información científica para futuras epidemias? Eso no tendría precio.

Al final el trabajo se traslado a otro laboratorio, que por razones de seguridad se mantendrá por ahora en secreto, y se pusieron a trabajar. No estaba claro si podrían o no resucitar al virus, pero al menos tenían que intentarlo.

Una tarde, tras meses de preparación y de experimentos iniciales, se recogieron las primeras muestras de cultivo celular donde se intentaba resucitar a “el asesino”. En una habitación de alta seguridad se tomaron las primeras muestras y se llevaron a cabo los primeros experimentos. “El asesino” estaba de nuevo vivo. ¿Pero sería infectivo?

Rápidamente vieron que el virus se multiplicaba 50 veces más rápido que el de la gripe común, y hasta 40.000 veces tras 4 días. Había llegado la hora de la verdad, intentar infectar a algún animal de laboratorio. Empezaron con ratones. En solo 3 y 4 días todos los ratones estaban muertos.

El virus de la gripe española, “el asesino”, el causante de 50 millones de muerte en un año, había resucitado después de 80 años muerto. ¿Sería realmente tan util? ¿Que pasara si el resto del mundo se entera de que lo tenemos de nuevo vivo?

Continuara….. y será el último capítulo.
Viernes, 16 de Febrero de 2007 09:05 Autor: profesorbacterio. No hay comentarios. Comentar.

09/02/2007

La lucha por el conocimiento. Buscando al asesino. (TERCERA PARTE)

Continuamos en 1997. Nuestro ya anciano Johan Hultin acababa de leer en la revista Science el artículo titulado “Initial genetic characterization of the 1918 "Spanish" influenza virus”. El autor de ese artículo era un joven biólogo molecular llamado Jeffery Taubenberger. Jeffery trabajaba en Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (el AFIP) ¿Fuerzas Armadas? ¿El ejercito metido en esto? El AFIP tenía fama de ser una de las instituciones con más poder en Washington, y a la vez la más desconocida y oscura. No pudo resistirlo y llamo.

Jeffery resulto ser una persona muy amable y hasta cierto punto un poco distraído. Rápidamente le contó que estaban trabajando en el estudio de este virus con la intención de conocer más su origen y como funcionaba.

- Johan, comprender los orígenes del virus de 1918 y los fundamentos de su excepcional virulencia ayudará a predecir las futuras pandemias de gripe...

y le contó con todo lujo de detalles que es lo que había pasado.

El AFIP practica autopsias a los soldados muertos en las guerras, y su Depósito Nacional de Tejidos archiva alrededor de tres millones de muestras. Un día, se le ocurrió mirar si entre esas muestras había alguna procedente de algún soldado muerto por gripe española. Al día siguiente Jeffery recibió una llamada del depósito:

-Señor, hemos encontrado 120 muestras de soldados muertos por gripe española.

Inmediatamente se pusieron a trabajar, y se encontraron con los primeros problemas. Casi todas las muestras estaban demasiado deterioradas, y su estado de conservación no permitía hacer mucho con ellas. De las 120, al final solo 2 muestras fueron viables. Jeffery le contó a Johan que el virus en realidad estaba completamente destruido (por eso su tesis fracaso, y por eso el nunca se infecto). No obstante, los restos de “el asesino” estaban aun en las muestras. Lo que ellos pretendían no era encontrar al virus completo, cosa completamente imposible, sino su material genético (en esta clase de virus no es ADN sino ARN). Habían desarrollado una novedosa técnica para recuperar ese material y leerlo (ya saben A, T, C y G), pero tenían otro problema. El ARN estaba tan degradado, tan cortado en pedazos, que era casi imposible recomponerlo entero. No obstante, habían conseguido identificar 9 pequeños trozos de ese material genético, y la información que habían conseguido de ellos era muy muy valiosa.

El virus se trataba, como ellos ya suponían, de un virus de origen aviar. Un virus de las aves, que de alguna u otra manera había conseguido pasar a humanos. Ellos lo llamaron H1N1. (Os suenan estas siglas? Si, es un virus de la gripe aviar, como el que tenemos ahora, el H5N1). Hemos conseguido saber muchas cosas sobre ese virus. Hemos visto que posiblemente debido a la mutación en una de sus proteínas, este virus era muy virulento para los humanos. Sabemos como funciona, pero sin todo su material genético nos falta mucha información. Podríamos estar preparados si otro virus similar aparece, pero nos falta material para continuar. Nuestras muestras son dos pequeños pedacitos de tejido, y no podemos utilizarlos más.

Johan al teléfono no se lo podía creer. La técnica que Jeffery había desarrollado era magnífica, y podría servir para conocer todos los secretos de “el asesino”.

- Jeffery, yo se donde puedo conseguir más muestras. Te llamo en unas semanas.

Preparo la maleta corriendo, y el único material científico que metió dentro fueron las tijeras de podar el jardín de su mujer. A las dos semanas, y 47 años después de su primera visita, Johan estaba de nuevo en el mismo cementerio de Brevig Mission.

En esta ocasión los esquimales se alegraron mucho de verlo tanto tiempo después, y le permitieron de nuevo excavar. Johan en este caso encontró los restos de una mujer bastante gruesa. Pensó rápidamente que lo mismo la grasa había ayudado a proteger los restos del virus, así que con las tijeras de su mujer, tomo unas muestras de pulmón y volvió a Estados Unidos. Se había gastado de su propio bolsillo 3200 dólares.

Sin pasar por casa, fue directamente a Washington y le entrego las muestras a Jeffery Taubenberger. Ya como colegas, Jeffery le prometió al viejo Johan que en cuanto supieran algo lo llamaría.

Meses más tarde Johan estaba tranquilamente en casa cuando escucho el teléfono.

- Johan, soy Jeffery. LO TENEMOS.

- COMPLETO?

- Si, viejo amigo, completo.

El viejo Johan no se lo podía creer. Con 73 años de edad, por fin terminaba su experimento, y culminaba el sueño de su vida. Os podéis imaginar como se pudo sentir en ese momento. Lloro de alegría. No había conseguido encontrar vivo a “el asesino”, pero al menos tenían todo su material genético para estudiarlo, y aprender para futuras gripes similares. El sueño de su vida se había cumplido.

- Pero Johan, aun hay algo más que deberías ver.

- Que ocurre Jeffery.

- Será mejor que vengas……

Continuara……

Viernes, 09 de Febrero de 2007 18:18 Autor: profesorbacterio. Hay 6 comentarios.

08/02/2007

La lucha por el conocimiento. Buscando al asesino. (SEGUNDA PARTE)

Continuación del artículo anterior. Parte II

 

“ Nuestra historia salta ahora 32 años. Corre el 1950, la famosa “gripe española” ya solo se encuentra en los libros de virología, pero a los científicos no se les ha olvidado, ni muchos menos.

            En su Suecia natal, un joven estudiante de medicina llamado Johan Hultin, acaba de terminar su carrera, y movido por un espíritu de conocimiento que no puede remediar, se marcha a Estados Unidos, a la Universidad de Iowa con solo 25 años, con la idea de poder hacer su doctorado en microbiología. Como todo buen doctorando, se lleva un tiempo pensando y buscando una buena idea para su tesis doctoral. Un buen día, uno de sus profesores de virología lanza una idea a la clase.

Ya que el virus de la gripe pudo llegar hasta el ártico y infectar a algunas personas, pudiera darse el caso, que el virus permaneciera aun “escondido” (una forma de hablar) en algún cuerpo de los que fueron enterrados en los hielos perpetuos.

 

Para el resto de los alumnos en esa clase, la idea paso sin pena ni gloria, pero nuestro joven Johan Hultin, vio en ese mismo momento el tema de su tesis. Encontraría el virus, lo recuperaría, y lo estudiaría con detalle para conocer su origen. Así que nuestro médico aventurero se puso rápidamente en marcha. Desplegó un mapa, y se fijo en Alaska y preparo la maleta.

 

            Tras llegar a Alaska, se puso en contacto con los viejos del lugar, a los que le preguntaba por la posibilidad de encontrar algún cementerio que permaneciera congelado hasta con las temperaturas más altas. Todos le indicaron el cementerio de un pequeño asentamiento de esquimales, Brevig Mission ( os suena?). Cuando llego por primera vez al cementerio, pensó que por fin había encontrado el lugar donde se escondía “el asesino”, y por tanto, las puertas para su tesis doctoral.

            El joven doctor se reunió con la asamblea de los esquimales, y les pidió permiso para poder excavar y tomar algunas muestras de sus antepasados. Johan les contó los horrores de la plaga, y como sus estudios podrían ayudar a que no volviera a ocurrir. Fue una dura decisión, ya que algunos de los supervivientes no podían olvidar lo sucedido y temían resucitar a “el asesino”. Pero al final, aquellos esquimales fueron bastante generosos con la ciencia, y le permitieron tomar muestras.

            El 25 de Junio de 1951, Johan excavó en los hielos perpetuos del cementerio, y tomo muestras de 4 cadáveres con signos de muerte por gripe española. Metió sus muestras en recipientes de seguridad y volvió a su laboratorio en Iowa. Intento infectar animales, células, etc, lo intento todo para poder encontrar a “el asesino”. Debemos de recordar que por aquellas fechas aun ni se conocía el ADN. Trabajo muy muy duro, pero nada funcionaba. Su tesis doctoral se fue abajo. Fracaso. “El asesino” había muerto.

El Dr. Johan consiguió como pudo salvar su tesis, y seguir trabajando ejerciendo la medicina, sin perder nunca ese gusanillo que tienen dentro los científicos, y que es “la búsqueda del conocimiento”, y que le llevaba a no parar de leer revistas científicas.

Un buen día, con 73 años de edad, todo un abuelito, nuestro Dr. Johan se encontraba tranquilamente ojeando en su sofá el último número de la prestigiosa revista Science. Era el 21 de marzo de 1997. De pronto, un artículo le trajo a su mente recuerdos difíciles de olvidar. Alguien había encontrado de nuevo el rastro de “el asesino” gracias a técnicas de amplificación de ADN. Era solamente un rastro, una pequeña pista, muy valiosa pero no suficiente para encontrar el refugio del virus.

¡Pero el si sabía donde estaba escondido! Se levanto, descolgó el teléfono, y poco después a sus 73 años estaba preparando de nuevo la maleta……..

 

Continuara 
Jueves, 08 de Febrero de 2007 18:59 Autor: profesorbacterio. Hay 4 comentarios.

07/02/2007

La lucha por el conocimiento. Buscando al asesino.

Queridos amigos. Hoy os traigo otro nuevo artículo, está vez un poco diferente. Recientemente, y gracias a una gran amiga, he podido ver la serie “Regénesis”. No es ahora momento de discutir acerca de la calidad científica de esta serie de televisión, pero en unos de los episodios, tratan un tema de algo que ocurrió en realidad, aunque solo lo cuentan de pasada.

Rápidamente me acorde de la verdadera historia, la cual seguí con mucho interés en su momento y he decido contarla. Como me gustaría que fuera detallada, voy a utilizar más espacio de lo normal, por lo cual he decidido dividirla en varios artículos, que aparecerán poco a poco (espero que no más de 3 ó 4), y con un estilo un poco diferente, debido a que creo que los detalles humanos en este caso son tan importantes como los científicos.

Se trata de una historia completamente real, no es ciencia ficción, y que veréis es apasionante desde el punto de vista científico. Debido al tema que trata, estoy seguro que algunos rápidamente vais a empezar a ver cosas oscuras, movimientos sospechosos, secretos militares escondidos, etc… Desde mi punto de vista no hay nada de eso, simplemente es la lucha del hombre por el conocimiento. Es cierto que hay en esta historia ciertos aspectos éticos, pero al menos mis ojos no ven nada más. No obstante, quiero recordar que este blog no trata de nada paranormal, pseudos-científico, o similar. No me gustan nada esos temas y no quiero entrar en ellos. Por favor, disfrutar de la historia como algo verdaderamente apasionante como es la búsqueda del conocimiento. A mi, personalmente, me hubiera encantado ser uno de sus protagonistas.

“ Corría el año 1918, en un pueblecito de esquimales muy pequeñito en Alaska llamado Brevig Mission, en el estrecho de Bering junto al círculo polar ártico. Era un pueblo bastante aislado, en el que solo vivían 80 habitantes. En los últimos 10 años había prosperado mucho, pero no dejaba de ser un pueblo esquimal, donde la vida a veces era un poco dura. No obstante, sus habitantes tenían una vida tranquila y placentera, aunque un poco aislados del resto del mundo. Algunas veces ese problema se convertía en un aliado. Las noticias que llegaban del resto del mundo no eran demasiado buenas.

Por esa misma fecha, una plaga invadía el mundo, desde Europa hasta América, la India, etc. En aquellas fechas era conocida por numerosos nombres, aunque el más famoso, aunque no el más acertado era “la gripe española”. Había aparecido de la nada, y en solos unos meses se había extendido por todo el mundo. Se piensa que acabo con unos 40 millones de personas en solo un año, más que la Primera y Segunda guerra mundial juntas. Todos los científicos se pusieron a luchar contra ella, pero antes de que pudieran hacer nada, desapareció.

Conocida por muchos nombres, “la gripe española, bronquitis purulenta, fiebre de las moscas de arena, fiebre de Flandes, etc. etc” causo verdaderos estragos entre la población mundial, matando especialmente a la gente joven y sana, comprendida entre los 15-35 años. Los infectados presentaban serios problemas respiratorios, y sus pulmones quedaban literalmente destrozados. Tenía un síntoma muy particular: los enfermos presentaban un tenue color azulado en sus rostros, signo de la falta de oxígeno. El paciente moría en unos días.

El 15 de Noviembre de ese año, y no se sabe muy bien como, alguien en el pueblo enfermo. Posiblemente se contagio al ir por el correo a otra localidad cercana. Claro, en un sitio tan pequeño, todos se conocen, y fueron a visitar al enfermo. Pues bien, tras solo 5 días después, el día 20, el virus había acabado con la vida de 72 de los 80 habitantes. Sus cuerpos fueron enterrados en los hielos perpetuos (también conocido como permafrost) junto a sus antepasados….

Continuara

Miércoles, 07 de Febrero de 2007 16:45 Autor: profesorbacterio. Hay 3 comentarios.


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